Debe ser la sensación de dar a luz a un hijo: después de tanto esfuerzo, tesón, alegrías y momentos tristes. Por fin, tenerlo entre las manos. Hace dos semanas conseguí, después de algún que otro problema, subir Colores Prohibidos a la plataforma de Create Space, que es la plataforma de Amazon para los libros en papel. Y tras verlo ya en la plataforma, con algún que otro problema también en un principio para verlo vinculado a su edición en digital, decidí pedir una tirada. Algunos lectores me escribían que ya habían pedido la novela, y yo tenía muchísimas ganas de tenerla entre las manos.

Así que de una tirada pequeña, ya que prefiero pedir poco a poco, para no hacer grandes inversiones, solicité el libro. El libro voló de Estados Unidos a Madrid, de Madrid a Alemania, de Alemania de nuevo a Madrid, a Zaragoza, a Bizkaia… hasta que al fin, ¡por fin! llegó a mi casa, pude abrir la caja y lo vi hecho realidad.

La novela es más viajera que yo :p

Ya no estaba en mi imaginación, ni en mi intención, ni siquiera en el ordenador, que ha sido su gran hogar, ni en todos los papeles sobre los que escribí, dibujé su estructura, ni en los libros en los que busqué respuestas, ni en los pdf que imprimía de en vez en cuando, ni en mi Kindle. Estaba ahí, entre mis manos, en formato libro.

Bua, es una sensación, no sé cómo describirla. Me sentí safistecha. Me sentí realizada, al margen de los errores que haya podido cometer, porque es el primer libro, al margen de la belleza que la rodea, porque es un libro bello, al margen de las ventas, del bendito dinero que necesitamos para sobrevivir: lo tuve entre mis manos, lo sentí, lo vi, lo puse en la estantería… y es una sensación que no he tenido nunca. De alivio, de satisfacción porque ha sido un camino duro, con mucha soledad, con mucha compañía, y ya ha llegado a su (semi)fin.

Colores Prohibidos ya en papel

¡Ya estamos listas!

Toca trabajar mucho en cómo llegar a las personas, conocer mejor a Amazon… pero ya, lo más duro, creo que ya lo he hecho.

Y lo más bonito de todo, es cuando ves que una persona pide tu novela, y otra, otra, otra…

Esta semana, casi a diario me he reunido con personas para que pudieran adquirir Colores Prohibidos. Es bonito quedar, sentarse, dar, ver sus ojos, su cara, conocer su historia, contar la tuya… hablar, compartir y ver cómo finalmente una cede el libro para que el libro acompañe a la otra persona.

No hay sensación ni tan bella ni tan bonita en esta vida, a excepción de traer a una personita a este mundo, creo, que no la he probado.

Simplemente, quería compartir con vosotros mi gran alegría. Ya estoy trabajando el que será mi segundo gran proyecto y estoy trabajando mucho más serena, más tranquila, con más seguridad. Ya me lo dijo mi gran maestro Esteban Bentancour, que fue el escritor que me guió en cierta manera en la creación y desarrollo de Colores Prohibidos: es la primera novela la más catastrófica en términos emocionales.

Y qué razón.

Te deseo que disfrutes muchísimo del verano, que descanses, que recuperes energía, que te rías, que lo pases en grande.

¡La segunda tirada ya está de camino!

P.D: Si vives en el País Vasco y quieres encontrarte conmigo para adquirir Colores Prohibidos puedes escribirme a mi email (info@coloresprohibidos.com) y te contestaré encantada, la segunda tirada ya está de camino.

Si quieres cotillear un poco, te muestro dónde puede encontrarse Colores Prohibidos: